Las bombas sumergibles, es decir, de inmersión, son uno de los dos tipos de bombas de drenaje. Estos dispositivos se utilizan habitualmente para eliminar aguas residuales, aguas sépticas, aguas sucias y aguas limpias. Las bombas sumergibles son silenciosas, eficientes y fáciles de utilizar. Su campo de aplicación es muy amplio, por lo que ofrecen una versatilidad mucho mayor que las bombas de superficie. Se utilizan habitualmente no solo en los hogares, sino también en el sector industrial. ¿Qué otras ventajas prácticas tienen las bombas sumergibles?
Principio de funcionamiento y aplicaciones de las bombas sumergibles
Las bombas sumergibles se colocan por debajo de la superficie del agua y bombean el fluido en el que están sumergidas. Están diseñadas para sumergirse por completo en el líquido bombeado, ya que su motor eléctrico se encuentra en una carcasa hermética. El fluido bombeado refrigera el motor. La bomba funciona según el principio de la diferencia de presión entre su entrada y su salida. El aumento de la energía potencial del líquido, es decir, la transmisión de una presión mayor, permite impulsar el líquido hacia los siguientes elementos de la instalación. Las bombas sumergibles se utilizan tanto para agua limpia como para agua sucia. En el primer caso, se emplean en pozos profundos y depósitos de agua de lluvia. Las bombas para agua contaminada se utilizan en instalaciones de abastecimiento de agua para bombear aguas residuales. Con ellas se pueden desaguar estructuras subterráneas, extraer agua potable de captaciones profundas e incluso extraer petróleo de pozos petrolíferos. También permiten bombear agua de estanques, excavaciones, campos o sótanos inundados. El drenaje de piscinas y estanques de jardín tampoco supone ningún problema.
Bombas sumergibles para trabajar en condiciones difíciles
Las bombas sumergibles se caracterizan por sus excelentes prestaciones. Pueden utilizarse con éxito en condiciones difíciles. Sus ventajas son un alto rendimiento, bajos costes de instalación y una refrigeración eficaz mediante el fluido bombeado. También cabe destacar la eliminación del fenómeno de cavitación en el caso de las bombas sumergibles. La cavitación consiste en cambios repentinos de presión que provocan un desgaste excesivo del impulsor y frecuentes averías en la instalación. El uso de bombas sumergibles reduce este fenómeno al mínimo. Las bombas sumergibles se utilizan habitualmente en los hogares, así como en la agricultura y la industria. Resultan especialmente adecuadas para los sectores frutícola, hortícola, cervecero, energético, minero, metalúrgico y azucarero, así como para los servicios municipales. Son eficientes, duraderas y funcionan con rapidez. La mayoría de los modelos disponibles en el mercado están equipados con un flotador automático que, en función del nivel del fluido, enciende o apaga la bomba. Con una bomba sumergible se puede secar rápidamente una estancia inundada o racionalizar el uso del agua en los hogares. Entre otras aplicaciones, pueden utilizarse para regar el jardín. Las bombas sumergibles son resistentes a sustancias sólidas, viscosas y químicas. Pueden bombear fluidos no solo muy contaminados, sino también agresivos.
Las bombas sumergibles son indispensables en los hogares, especialmente en aquellos situados en zonas inundables, así como en las obras de construcción. Una bomba sumergible estándar puede bombear hasta 15 mil litros de agua por hora. Una bomba sumergible puede manejar sin problemas todo tipo de impurezas, tanto de los equipos de cocina como de los del baño. Las bombas sumergibles para aguas residuales suelen integrar una trituradora, lo que aumenta aún más su rendimiento. Las bombas sumergibles pueden funcionar con motor de combustión o eléctrico. Al elegir una bomba sumergible adecuada, conviene prestar atención a su clase energética, sus dimensiones y sus parámetros técnicos, especialmente a la potencia máxima de funcionamiento.

