La decisión de elegir entre un pozo profundo y uno excavado depende de muchos factores que todo especialista debería tener en cuenta. Hoy en día, cuando la protección del medio ambiente y de los recursos naturales cobra cada vez más importancia, contar con una captación de agua propia es una solución cada vez más popular, especialmente en lugares donde el acceso a la red de abastecimiento es limitado o costoso. El instalador que se encarga de construir una captación de este tipo debe comprender exactamente las diferencias entre ambas tecnologías para poder recomendar al cliente la mejor solución.
Trámites y permisos
Uno de los primeros aspectos que deben tenerse en cuenta es la necesidad de obtener los permisos correspondientes para construir el pozo. En el caso de un pozo profundo, si su profundidad supera los 30 metros o la extracción prevista de agua es superior a 5 m³ al día, se requiere un permiso de aprovechamiento de aguas. Para un pozo excavado, que normalmente llega hasta la primera capa acuífera y no supera los 15 metros de profundidad, basta con presentar una notificación ante el municipio, lo que simplifica los trámites administrativos.
Pozo excavado: sencillez y costes
Los pozos excavados son populares por su construcción sencilla y sus menores costes de ejecución en comparación con los pozos profundos. Son una solución ideal en lugares donde el agua se encuentra cerca de la superficie. La principal ventaja del pozo excavado es que es menos profundo y no requiere equipos de perforación avanzados. El coste de ejecutar un metro de excavación es de aproximadamente 1000 zł, lo que convierte esta solución en una opción menos económica para los inversores con un presupuesto limitado.
Los pozos excavados utilizan agua de la primera capa acuífera, lo que, sin embargo, puede implicar un mayor riesgo de contaminación. También es un agua que puede agotarse durante los periodos de sequía. Por ello, a pesar de los menores costes iniciales, los pozos excavados son una solución menos estable a largo plazo.
Pozo profundo: estabilidad y alta calidad del agua
Los pozos profundos son una solución más avanzada que permite obtener agua de capas acuíferas más profundas. El agua de estos pozos atraviesa numerosos filtros naturales, por lo que es más limpia y menos susceptible a la contaminación de la superficie, como la causada por productos químicos utilizados en la agricultura. Por tanto, un pozo profundo es una inversión en agua de alta calidad.
El coste de perforar un pozo profundo oscila entre 100 y 400 zł por metro, dependiendo de las condiciones geológicas. Es más barato que excavar un pozo excavado, lo que a largo plazo puede hacer que la inversión en un pozo profundo resulte más rentable.
Búsqueda de capas acuíferas
Al construir un pozo, es fundamental determinar la ubicación de la capa acuífera. Los métodos tradicionales, como la radiestesia, aunque son populares en algunos círculos, no cuentan con respaldo científico. Los instaladores profesionales utilizan métodos geofísicos modernos, como el sondeo de resistividad eléctrica o la tomografía de resistividad eléctrica. Ambos métodos permiten determinar con precisión la ubicación de las capas acuíferas, lo que minimiza el riesgo de que la inversión fracase. También conviene consultar los mapas geológicos de Polonia durante la planificación de la inversión. Los datos recopilados y elaborados por el Instituto Geológico Estatal son fiables y están verificados.
Uso de bombas profundas fiables
Independientemente de si se opta por un pozo excavado o profundo, es fundamental elegir la bomba adecuada. En el caso de los pozos profundos, donde el nivel del agua se encuentra por debajo de los 8 metros, se recomienda utilizar bombas sumergibles. Estas bombas pueden funcionar en condiciones difíciles y garantizar un acceso constante a agua limpia, incluso desde profundidades de varias decenas de metros.
Las bombas sumergibles se diferencian por su rendimiento, lo que permite adaptarlas a las necesidades específicas de cada explotación. Los modelos más populares ofrecen un caudal de entre 30 y 100 litros por minuto, suficiente tanto para viviendas unifamiliares como para explotaciones agrícolas más grandes.

