Cualquier construcción, incluso la más moderna, puede averiarse y empezar a funcionar de forma incorrecta. Los problemas relacionados con el funcionamiento en sentido amplio afectan, entre otros, a las instalaciones de calefacción en las que se utilizan bombas de circulación. En ocasiones, los síntomas preocupantes son visibles a simple vista, lo que nos permite tomar rápidamente medidas preventivas y correctivas. ¿De qué síntomas hablamos? ¿A qué señales debemos prestar especial atención? ¿Qué debería preocuparnos? ¿Y cuáles son las causas más frecuentes del funcionamiento incorrecto de una bomba de circulación? Respondemos a estas y otras preguntas en nuestro artículo.
Síntomas preocupantes: ¿a qué prestar atención?
El funcionamiento incorrecto de una bomba de circulación puede estar relacionado con numerosos síntomas. Debemos prestar atención, sobre todo, a efectos sonoros inusuales, como ruidos parecidos a golpes de martillo, cuya aparición suele estar relacionada con saltos de presión y la inercia de la masa. También puede resultar preocupante un aumento general del nivel de ruido provocado por el funcionamiento de la bomba de circulación.
Otro síntoma es el fuerte calentamiento de la bomba de circulación, especialmente de su motor, así como una refrigeración insuficiente de los componentes más importantes de toda la instalación. Otros síntomas preocupantes son un empeoramiento general del funcionamiento de la instalación, un mayor consumo de electricidad, un calentamiento insuficiente de las estancias (sobre todo cuando en el exterior se registran temperaturas bajo cero), la desconexión de emergencia de la bomba y una avería completa del equipo de calefacción.
Funcionamiento incorrecto de la bomba de circulación: causas más frecuentes
Puede haber realmente muchas causas del funcionamiento incorrecto de una bomba de circulación. Una de ellas es el sobrecalentamiento provocado por:
- una tensión demasiado baja o demasiado alta,
- la inestabilidad de la corriente trifásica,
- pérdidas de resistencia del aislamiento,
- una temperatura ambiente elevada,
- la falta de ventilación,
- un exceso de revoluciones,
- caudales demasiado bajos o demasiado altos,
- una fricción elevada en una bomba dañada mecánicamente,
- una viscosidad elevada del líquido o una densidad excesiva.
También deben tenerse en cuenta las conexiones incorrectas de los distintos componentes de la bomba, especialmente de sus sensores. Entre las causas más frecuentes de avería también se incluyen: la rotura o el aflojamiento del rotor, los daños en el rodamiento o en la junta, los daños en la rueda motriz y el estrechamiento de la sección causado por la corrosión o por el sellador.
Otras causas son:
- una rueda motriz dañada o un anillo de la rueda motriz suelto: una tensión excesiva de la correa de distribución, una colocación incorrecta de la correa o la rotura del rodamiento de la bomba de agua (la jaula del rodamiento),
- una fuga de líquido refrigerante provocada por la aplicación de una cantidad excesiva de sellador,
- la corrosión en todo el sistema de refrigeración, especialmente daños en la junta de la culata,
- daños graves en componentes de la bomba, como el rotor o la carcasa,
- una fuga excesiva de líquido refrigerante por el orificio de drenaje, provocada por la corrosión del sistema de refrigeración.

