La falta de conexión a la red de alcantarillado suele llevar a los propietarios de viviendas a comprar una fosa séptica. Es una de las soluciones más sencillas para almacenar aguas residuales. Sin embargo, para evitar que la instalación se obstruya y provoque averías más graves, es necesario vaciar el depósito con regularidad. El dispositivo que lo permite es la bomba para fosas sépticas. En nuestra publicación descubrirás qué estándares debe cumplir.
¿Cómo se clasifican las bombas sumergibles?
Para vaciar una fosa séptica se utiliza una bomba sumergible, es decir, un dispositivo diseñado para funcionar bajo el agua. Sin embargo, conviene saber que puede presentarse en muchas variantes, por lo que antes de comprarla hay que conocer detenidamente la finalidad de cada modelo. Entre las bombas sumergibles se encuentran:
- bombas para agua limpia: sirven para trabajar con agua limpia y suelen utilizarse para vaciar estanques o piscinas, así como para bombear agua de lluvia,
- bombas para agua sucia: están destinadas a trabajar con agua contaminada, y el tipo debe elegirse en función de la naturaleza de las impurezas.
Un ejemplo de bomba para agua sucia es la bomba para fosas sépticas. Este dispositivo está adaptado para trabajar en lugares de difícil acceso y sirve para bombear líquidos y contaminantes, de modo que el flujo en la instalación sea libre.
¿Qué tener en cuenta al elegir una bomba para fosas sépticas?
Al elegir una bomba para fosas sépticas, conviene prestar atención a que esté fabricada con un material duradero y de alta calidad, resistente al uso intensivo. El material debe ser, ante todo, resistente a la oxidación y a la acción de las sustancias químicas contenidas en las aguas residuales. Esto influirá en la vida útil del dispositivo y en un menor número de averías.
También conviene saber que las bombas para fosas sépticas pueden estar adaptadas para bombear líquidos con distintos grados de contaminación. Si se trata de aguas residuales muy contaminadas, la mejor opción será una bomba con triturador. Se trata de un tipo especial de cuchilla que descompone las partículas sólidas en elementos más pequeños. Gracias a ello, bombear aguas residuales con un alto grado de contaminación no solo resulta más fácil, sino también más rápido. Además, es especialmente importante elegir una bomba con el rendimiento adecuado. Este valor se expresa en metros cúbicos por hora e indica qué volumen de líquido se bombeará en un tiempo determinado. Por tanto, antes de comprarla hay que determinar cuál será la cantidad de aguas residuales generadas. También es importante tener en cuenta la potencia del motor y la altura de elevación. Este es un parámetro clave que determina la altura máxima a la que se pueden bombear las aguas residuales. Elegir la potencia de la bomba en función de la carga prevista permitirá alcanzar un alto rendimiento y una altura de elevación adecuada.
Una buena bomba para fosas sépticas debe elegirse en función del tipo de aguas residuales. También es fundamental que esté fabricada con un material duradero y resistente. Por este motivo, conviene comprar bombas de fabricantes de confianza, ya que esto garantizará su alta calidad.

