El agua puede aparecer en casa en cuestión de minutos. Basta con una tormenta intensa para que el nivel de la estancia situada más abajo suba más rápido de lo que tardas en poner a salvo los objetos de valor. Sin embargo, un sótano o garaje inundado tras unas precipitaciones intensas es una situación que se puede controlar si sigues el orden adecuado: primero la seguridad, después extraer el agua con la bomba apropiada y, por último, secar la estancia. Por nuestra experiencia como fabricante de bombas, sabemos que la mayoría de los daños no se producen durante la inundación, sino después, cuando la humedad logra penetrar en las paredes y los suelos.
En esta guía explicamos cómo actuar paso a paso ante una inundación: qué hacer durante los primeros minutos, qué bomba utilizar para extraer el agua según esté limpia, contenga arena o esté mezclada con aguas residuales, cómo secar después la estancia y cómo proteger la casa para que la próxima tormenta intensa no termine de la misma manera.
Agua en el sótano, la casa o el garaje después de una tormenta intensa. Por dónde empezar
Antes de coger la bomba, dedica un momento a tres cosas que determinan la seguridad y si realmente conviene empezar a bombear. Este orden no es casual.
Paso 1. Corta la electricidad antes de entrar en el agua
Una habitación inundada con una instalación eléctrica activa supone un peligro real para la vida. Antes de entrar en el agua, desconecta la alimentación de la zona inundada desde el cuadro eléctrico. Si el propio cuadro se encuentra en la habitación inundada y no puedes acceder a él de forma segura, no entres en el agua y llama a emergencias eléctricas. No te acerques a enchufes ni aparatos que estén en el agua. Alimenta la bomba desde un enchufe situado fuera de la zona inundada, preferiblemente de un circuito protegido por un interruptor diferencial, y mantén los alargadores y las conexiones por encima del nivel del agua. Esta es la base de la que puede depender tu seguridad.
Paso 2. Determina de dónde procede el agua y qué tipo de agua es
El tipo de agua determina qué bomba elegir y cómo limpiar después. El agua de lluvia y del terreno puede estar relativamente limpia, aunque tras una tormenta intensa suele arrastrar arena y lodo del terreno. El agua procedente del reflujo del alcantarillado ya son aguas residuales, que deben tratarse como contaminación biológica. Observa si el agua está turbia y arenosa, si desprende un olor perceptible a aguas residuales y si sigue aumentando o si el nivel se estabiliza. De ello depende el tipo de bomba que deberás utilizar.
Paso 3. Comprueba si ya es seguro bombear
Si la inundación se debe a una crecida o a un nivel muy alto de las aguas subterráneas, y el agua también permanece fuera del edificio, no vacíes el sótano de forma repentina. Cuando el nivel del agua exterior es alto y el interior se seca rápidamente, las paredes y el suelo empiezan a soportar una gran presión del terreno y del agua desde abajo, lo que puede provocar grietas, que el suelo se levante y daños en la estructura.
¿Cómo evaluar ese nivel si no se ve directamente? Lo más sencillo es observar el comportamiento del agua. Evacua una parte y observa: si el nivel del sótano vuelve a subir rápidamente o asciende por sí solo después del bombeo, es señal de que el agua subterránea ejerce presión desde el exterior y sigue estando alta. El entorno del edificio también ofrece una pista: el agua estancada en el jardín, junto a los cimientos o al nivel de la calle indica un nivel freático alto. Un buen punto de referencia puede ser un pozo o una arqueta de la parcela, cuyo nivel de agua corresponde aproximadamente al nivel freático. Mientras observes estos indicios, reduce el nivel por etapas: bombea una parte, espera, comprueba cuánto ha vuelto a subir y continúa a medida que descienda el agua alrededor del edificio.
La misma precaución se aplica a los depósitos subterráneos vacíos, como una fosa séptica o un depósito de agua de lluvia. Cuando el nivel freático es alto, un depósito vacío puede ser empujado hacia arriba, por lo que no lo vacíes por adelantado durante una inundación.
Paso 4. Haz fotografías antes de empezar a bombear
Si tienes intención de solicitar una indemnización, este es el momento en que se obtiene tu prueba más importante. La aseguradora evaluará los daños basándose en lo que le muestres, y la superficie del agua con el nivel visible es el testimonio más contundente del alcance y la altura de la inundación, algo que ya no podrá reconstruirse después del bombeo. Por eso, antes de mover el agua, toma fotografías y vídeos en los que se vea hasta dónde llega, preferiblemente con la fecha visible.
Si puede haber tensión eléctrica en la estancia o no estás seguro de que la corriente esté cortada, no entres; fotografía la situación desde una distancia segura, desde el umbral, las escaleras o una ventana. Continúa documentando todo en cada etapa, a medida que el nivel descienda, hasta que el espacio quede completamente seco.
Cuándo puedes arreglártelas por tu cuenta y cuándo pedir ayuda
Si se trata de una pequeña inundación con agua relativamente limpia, la bomba funciona correctamente y es posible evacuar el agua al exterior de forma segura, el propietario puede resolverlo por su cuenta. Conviene solicitar ayuda profesional cuando hay mucha agua, cuando está mezclada con aguas fecales o sustancias químicas, o cuando su nivel alcanza la instalación eléctrica y no es posible desconectarla de forma segura.
Los bomberos intervienen principalmente cuando existe un peligro real para la vida, la salud o bienes de gran valor. La llamada se realiza al 998 o al 112, y el operador de guardia decide si envía una unidad. En caso de una pequeña inundación doméstica del sótano, la intervención puede limitarse o derivarse a servicios y empresas especializadas. Las normas y las prácticas locales pueden variar, por lo que, en caso de duda, lo mejor es describir la situación al operador y seguir sus indicaciones.
Con qué bomba bombear el agua. Selección según el tipo de agua
La regla fundamental es la siguiente: la bomba se elige según el tipo de agua, y no al revés. Una bomba destinada a agua limpia, introducida en agua con arena, se desgastará en poco tiempo, mientras que una bomba para impurezas ligeras no podrá manejar la fracción fibrosa de las aguas residuales. A continuación, distinguimos tres situaciones habituales.
Agua relativamente limpia o ligeramente contaminada
Para agua de lluvia y agua subterránea sin elementos abrasivos, resultan adecuadas las bombas sumergibles con un paso reducido y capacidad para evacuar el agua hasta un nivel bajo. En nuestra oferta, corresponden a este uso, por ejemplo, las bombas de las series IC y DRAIN. El modelo IC 400 (0,4 kW, 230 V) alcanza una altura de elevación de hasta 5 m y un caudal de hasta 158 l/min; su característica funcional son dos bases intercambiables que permiten adaptar la altura de aspiración al nivel actual del agua. La bomba DRAIN 400 (0,4 kW, 230 V) funciona en modo automático y manual y deja pasar impurezas de hasta 35 mm, mientras que la más potente DRAIN 750 eleva el agua hasta 8 m. Cuando necesitas un mayor caudal sin flotador, por ejemplo para trabajar bajo supervisión, la ISD 40-370, con una altura de elevación de hasta 9 m y un caudal de hasta 250 l/min, es una buena opción. Encontrarás toda la selección en la categoría de bombas para agua limpia y ligeramente contaminada.
Agua con arena, lodo y fango
El agua después de un aguacero suele arrastrar arena y lodo desprendidos del patio o de una obra, y este es el caso más traicionero. Los granos de arena desgastan el impulsor y el cierre mecánico de una bomba convencional, por lo que esta falla mucho antes de lo que indicaría su potencia. Por eso, para agua con arena y lodo no se utiliza una bomba para agua limpia, sino una bomba para lodos, cuyo impulsor está fabricado en hierro fundido o en una aleación resistente al desgaste, mientras que la camisa de refrigeración permite trabajar sin una inmersión completa. Al elegir, hay que tener en cuenta tres aspectos. El primero es la resistencia del impulsor al desgaste, que encontrarás, por ejemplo, en el modelo KBFU 50-0,45 (0,45 kW, 230 V) con flotador, diseñado para agua con arena y capaz de evacuarla hasta un nivel de aproximadamente 60 mm. El segundo es el nivel mínimo de bombeo, cuando necesitas dejar el fondo seco; en este caso, resulta útil la KBFU 50-0,80 (0,75 kW, 230 V), cuyo mínimo es de 50 mm. El tercero es el sistema de control, ya que para trabajar sin supervisión resulta más cómodo un sistema automático con sonda de nivel, como la KBFU AUTO 50-0,48 (0,48 kW, 230 V), que gracias a la amplia abertura del impulsor tolera pequeños sedimentos, con un caudal de hasta 240 l/min y una altura de elevación de hasta 11,5 m. El modelo concreto se elige según la altura de elevación y el caudal requeridos; si tienes dudas, estaremos encantados de asesorarte. Encontrarás una descripción completa de estos equipos en la categoría de bombas para drenaje y excavaciones.
Agua mezclada con aguas residuales
Si el agua ha retrocedido desde el alcantarillado y contiene fibras o materia fecal, una bomba estándar para agua limpia se atascará rápidamente. En este caso se necesita una bomba con un paso libre grande o una bomba con triturador, que tritura los contaminantes antes de bombearlos. La WQZ 50-2200 (2,2 kW, 230 V), con triturador y flotador, es perfecta para esta tarea; ofrece una altura de elevación de hasta 23 m y un caudal de hasta 600 l/min. Encontrarás una revisión completa de las soluciones para aguas sucias y aguas residuales en la categoría de bombas para aguas residuales y fosas sépticas. Conviene recordar que las diferencias entre una bomba sumergible convencional y una bomba con triturador se explican con más detalle en nuestra guía independiente dedicada a la selección de estos equipos.
¿Hasta qué nivel evacuará el agua la bomba?
Cada bomba sumergible tiene un nivel mínimo de bombeo determinado, por debajo del cual aspiraría aire. En la práctica, esto significa que queda una capa de agua en el fondo, por ejemplo, de unos 50 mm en el caso del modelo KBFU 50-0,80. Los últimos milímetros se eliminan con una bomba diseñada para la evacuación a bajo nivel o manualmente. Importante desde el punto de vista operativo: cuando el nivel es muy bajo, el flotador deja de ser útil, porque ya no hay suficiente agua para elevarlo, por lo que la bomba funciona en modo manual bajo supervisión. En ese momento hay que vigilar el nivel y apagar el equipo antes de que aspire aire, ya que el funcionamiento en seco puede dañarlo.
Cómo elegir la altura de elevación
Esta es la pregunta en la que se basa la eficacia de todo el sistema. La altura de elevación que realmente necesitas es la diferencia de nivel entre la superficie del agua y el punto de descarga al exterior, más las pérdidas provocadas por la manguera, su longitud y los codos. El caudal máximo indicado en las fichas técnicas corresponde a una altura de elevación nula, por lo que cuanto más alto y más lejos haya que bombear el agua, menor será el caudal real. Si el agua debe llegar lejos del edificio o bastante por encima del nivel del sótano, elige un modelo con margen de elevación, no uno cuyo máximo apenas corresponda a tu altura. Al seleccionar los parámetros, pueden ser útiles nuestros conversores y esquemas de selección y, si tienes dudas, estaremos encantados de ayudarte a elegir el equipo.
En caso de corte de electricidad
Los aguaceros y las inundaciones suelen ir acompañados de cortes de suministro eléctrico. Si no hay electricidad durante la inundación, la solución es una bomba de gasolina, es decir, una motobomba. Recuerda la regla de seguridad: el motor de la bomba de gasolina debe funcionar exclusivamente en el exterior, debido a los gases de escape, y al interior solo se introduce la manguera de aspiración. Hemos reunido los modelos de gasolina en la categoría de bombas de gasolina.
Qué hacer después de una inundación: secado e higiene
Bombear el agua es solo la mitad del trabajo, porque el verdadero problema es la humedad que penetra en las paredes, los suelos y los enlucidos, y que al cabo de unos días provoca moho y un olor característico. Pasar un paño hasta dejarlo seco no basta, porque el agua se absorbe profundamente en los materiales porosos y se evapora de ellos durante semanas. Por eso conviene tratar el secado como una etapa independiente, dividida en varios pasos.
Empieza por retirar todo lo que se haya empapado y no pueda secarse de forma eficaz: cartones, muebles de aglomerado, moquetas y materiales aislantes. Lava las superficies duras y retira los restos de lodo antes de que empiecen a secarse, porque después será más difícil eliminarlos. Solo tiene sentido secar una estancia limpia y despejada.
El siguiente paso es eliminar la humedad del aire y de los elementos constructivos. En la práctica se combinan dos cosas: la ventilación, que expulsa el aire húmedo al exterior, y el secado forzado. Abrir las ventanas solo ayuda cuando el aire exterior está más seco que el del sótano, algo que a menudo no ocurre después de un aguacero y con una humedad elevada; además, una corriente puede introducir aún más humedad. Es más eficaz un deshumidificador de condensación, que condensa el agua del aire y permite controlar la humedad, complementado, si es necesario, con el movimiento de aire de un ventilador. En condiciones más frías funciona mejor un deshumidificador desecante. Es un proceso lento: secar por completo un sótano húmedo suele llevar de varios días a varias semanas, dependiendo de la profundidad a la que haya penetrado el agua en los muros.
Conviene controlar el progreso en lugar de fiarse de las impresiones. Puedes comprobar la humedad del aire con un higrómetro sencillo y el estado de las paredes con un medidor de humedad; solo cuando estos valores se hayan estabilizado podrás pensar en los trabajos de acabado. Pintar o colocar el suelo demasiado pronto sobre una base húmeda provoca ampollas, desprendimiento del yeso y moho debajo.
Si el agua se mezcló con aguas residuales, hay que desinfectar antes de proceder al secado. Trata esa agua como contaminación biológica: trabaja con guantes y otros equipos de protección, y desinfecta las superficies después de lavarlas con un producto biocida. En caso de una contaminación fecal importante, es más sensato encargar la desinfección a una empresa especializada que disponga, entre otros recursos, de ozonización o nebulización. La elección de métodos y productos concretos debe consultarse con un especialista, ya que depende de la magnitud y el tipo de suciedad.
Seguro: inundación por anegamiento frente a inundación
El alcance de la cobertura depende de la póliza concreta y hoy puede ser más amplio de lo que cabría pensar. En muchos contratos, la inundación por anegamiento, la inundación, la lluvia torrencial, la anegación, el reflujo de agua del alcantarillado o la presión de las aguas subterráneas son riesgos definidos por separado; cada uno puede estar cubierto o no, a veces solo después de contratar una ampliación y con un límite de responsabilidad independiente. La inundación, entendida como el desbordamiento de aguas o la escorrentía rápida tras un aguacero, suele ser precisamente una ampliación de pago y también puede estar sujeta a un periodo de carencia contado desde la formalización del contrato. Además, existen exclusiones que pueden determinar si se paga la indemnización, por ejemplo, el mantenimiento negligente o la falta de las protecciones exigidas. Por eso, no te guíes por las reglas generales: comprueba cómo se define y cubre el suceso en las condiciones generales del seguro de tu póliza y, si tienes dudas, pregunta directamente a tu aseguradora o agente.
Quién es responsable del reflujo del alcantarillado
Esta pregunta vuelve a surgir después de cada aguacero importante y no tiene una única respuesta. En principio, la obligación de proteger los desagües situados por debajo del llamado nivel de inundación recae en el propietario del inmueble, según las normas técnicas y de construcción. Sin embargo, quién acaba cubriendo los daños depende de quién sea responsable del tramo correspondiente de la red, y las decisiones pueden variar según las circunstancias concretas. En la práctica, conviene consultar el reglamento de suministro de agua y evacuación de aguas residuales vigente en la empresa local de abastecimiento de agua y, en caso de conflicto, recurrir a la ayuda de un especialista. Independientemente de la cuestión de la responsabilidad, la protección más eficaz contra el reflujo sigue siendo asegurar adecuadamente la instalación.
Cómo proteger la casa contra otra inundación
La reacción ante una inundación es importante, pero la mejor inversión es evitar que vuelva a ocurrir en el futuro.
Dispositivo antirretorno y estación de bombeo
Los desagües situados por debajo del nivel de inundación deben protegerse contra el reflujo de aguas residuales. Este requisito se deriva del reglamento sobre las condiciones técnicas que deben cumplir los edificios. Según la configuración de la instalación, se utiliza un dispositivo antirretorno o una estación de bombeo que impulsa las aguas residuales por encima del nivel desde el que podrían retroceder. También conviene tomárselo en serio por razones prácticas, ya que la aseguradora puede considerar la falta de la protección exigida como motivo para denegar la indemnización por los daños causados por la inundación. Entre las soluciones para instalaciones permanentes en espacios situados por debajo del nivel del alcantarillado se encuentran, entre otras, las estaciones de bombeo bajo el suelo, que describimos en nuestra oferta.
Pozo con bomba, flotador y sensor de inundación
Para las propiedades que se inundan con regularidad, una buena solución es un pozo de drenaje con una bomba equipada con interruptor de flotador. La bomba se pone en marcha automáticamente cuando el agua del pozo alcanza el nivel establecido y se apaga después de evacuarla, por lo que funciona sin supervisión constante. Como complemento, se puede instalar un sensor de inundación con alarma que avise antes de que el agua se extienda por la habitación. Hemos reunido los elementos de control y protección, incluidos los interruptores de flotador y los controladores, en la categoría de control y protección. También conviene considerar una fuente de alimentación de emergencia, ya que las inundaciones suelen coincidir con cortes de electricidad.
Drenaje, impermeabilización y gestión del agua de lluvia
A nivel de toda la parcela, el riesgo se reduce mediante un drenaje perimetral que aleje el agua de los cimientos, una impermeabilización estanca de las paredes del sótano y una gestión bien planificada del agua de lluvia, por ejemplo, dirigiéndola a un depósito de retención en lugar de dejarla junto a las paredes del edificio. Son inversiones a largo plazo, pero cuando las inundaciones se repiten, se amortizan antes de lo que podría parecer.
En resumen, el orden correcto de actuación es priorizar la seguridad y cortar la corriente, elegir después una bomba adecuada para el tipo real de agua, secar minuciosamente y, por último, proteger de forma duradera la instalación y el edificio. Si necesitas ayuda para elegir una bomba para una situación concreta, contáctanos; estaremos encantados de asesorarte. Encontrarás una revisión completa de los equipos en la categoría de bombas sumergibles.
Dambat, fabricante de confianza de bombas y equipos hidrotécnicos con certificados de calidad.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Cómo extraer el agua de un sótano inundado?
Primero corta la alimentación eléctrica de la zona inundada en el cuadro eléctrico y solo después introduce en el agua una bomba sumergible adecuada para el tipo de agua; evacúala mediante una manguera hacia el exterior del edificio. Para agua limpia, utiliza una bomba con evacuación de bajo nivel; para agua con arena, una bomba para lodos; y para aguas residuales, una bomba con triturador. Elige la altura de elevación con margen respecto al punto de descarga, ya que una manguera larga y la altura reducen el rendimiento real.
¿Qué bomba es la mejor para un sótano o garaje inundado tras un aguacero?
La mejor bomba para un sótano inundado es la que se adapta al tipo de agua, no simplemente la más potente. Para agua relativamente limpia, son adecuadas las bombas sumergibles con evacuación de bajo nivel, como IC 400 o DRAIN 400. Para agua con arena y lodo se necesita una bomba para lodos de la serie IBO KBFU, y para agua mezclada con aguas residuales, una bomba con paso amplio o con triturador, como WQZ 50-2200.
¿Qué bomba elegir para agua con arena después de un aguacero?
Para el agua con arena se utiliza una bomba para aguas residuales con un impulsor resistente a la abrasión y una camisa de refrigeración, no una bomba convencional para agua limpia. La arena desgasta el impulsor y la junta de una bomba estándar, por lo que esta se avería mucho más rápido. En nuestra oferta, corresponden a esta aplicación los modelos de la serie IBO KBFU, por ejemplo, KBFU 50-0,45 o el KBFU AUTO 50-0,48, sin necesidad de mantenimiento.
¿Se puede extraer el agua del sótano con una aspiradora?
El agua solo puede recogerse con una aspiradora apta para trabajar en húmedo y únicamente cuando se trate de una cantidad pequeña, como los restos que quedan en el suelo. Una aspiradora doméstica normal no sirve para ello y puede provocar una descarga eléctrica y dañar el aparato. Para una cantidad mayor de agua, la herramienta adecuada es una bomba sumergible, que la impulsará mediante una manguera hacia el exterior.
¿Hasta qué nivel evacuará el agua una bomba sumergible?
Cada bomba tiene un nivel mínimo de extracción, por debajo del cual aspiraría aire, por lo que queda una fina capa de agua en el fondo. Por ejemplo, el modelo KBFU 50-0,80 evacua el agua hasta un nivel de 50 mm. Los últimos milímetros se eliminan con una bomba de evacuación de bajo nivel o manualmente, teniendo en cuenta que, a un nivel tan bajo, el flotador no funciona y la bomba debe utilizarse bajo supervisión.
¿Los bomberos extraerán el agua del sótano?
Los bomberos intervienen principalmente cuando existe un peligro real para la vida, la salud o bienes de gran valor, y la solicitud se realiza llamando al 998 o al 112. El operador de guardia decide si envía una dotación, y en caso de una inundación menor, la intervención puede limitarse o derivarse a empresas especializadas. Las normas y la práctica local pueden variar, por lo que lo mejor es describir la situación al operador.
¿Quién es responsable de la inundación del sótano por reflujo del alcantarillado?
Por regla general, el propietario del inmueble tiene la obligación de proteger los desagües situados por debajo del nivel de inundación. Quién cubre los daños depende de quién sea responsable del tramo correspondiente de la red, y las resoluciones pueden variar. Conviene consultar el reglamento local de suministro de agua y evacuación de aguas residuales y, en caso de conflicto, recurrir a la ayuda de un especialista.
¿En qué se diferencian la inundación por escapes de agua y la inundación en un seguro?
En los contratos de seguro, la inundación por escapes de agua y la inundación suelen ser dos riesgos diferentes. La primera, por ejemplo, debido a una avería en la instalación o al reflujo, puede estar cubierta por la cobertura básica, mientras que la segunda suele ser una ampliación independiente de pago y con periodo de carencia. Las definiciones varían entre las compañías, por lo que prevalece el contenido de las condiciones generales de su póliza.

