Para purgar un radiador, basta con abrir la válvula de purga con una llave o un destornillador, esperar a que deje de salir aire con un silbido y empiece a salir agua, y luego cerrar la válvula. Este procedimiento, aparentemente sencillo, suele llevar unos minutos y no requiere apagar toda la caldera ni vaciar la instalación de calefacción central, pero hacerlo sin preparativos ni tomar precauciones puede tener consecuencias graves. W este artículo explicamos cómo reconocer un radiador con aire, qué herramientas necesitas, qué debes tener en cuenta durante el procedimiento y cómo purgar de forma segura radiadores de hierro fundido, aluminio, paneles, baño y canal. Una guía escrita desde la perspectiva de un fabricante de bombas y accesorios de calefacción de las marcas IBO e IPRO.
Síntomas de aire en el radiador
La señal más común de que hay que purgar el radiador es que se calienta de forma desigual: la parte superior está fría y la inferior, caliente, porque el aire, al ser más ligero que el agua, se acumula en el borde superior del cuerpo y bloquea allí el flujo del líquido caloportador. También puede ocurrir que el radiador se comporte justo al contrario: frío en la parte inferior, lo que suele indicar que hay aire en la rama inferior de un radiador toallero o de canal, donde el aire se acumula en otro punto del circuito que en un radiador de panel convencional.
- Zonas o manchas frías en la superficie del radiador aunque la instalación esté en funcionamiento.
- Se oyen borboteos y burbujas de aire junto a la válvula de purga o dentro del cuerpo del radiador.
- La bomba de circulación hace más ruido y se enciende con más frecuencia: el aire acumulado aumenta la resistencia al flujo.
- Calentamiento desigual de los radiadores en toda la habitación aunque las válvulas termostáticas estén bien ajustadas.
Un radiador con aire no es lo mismo que tener poca agua en toda la instalación de calefacción central: si todos los radiadores están fríos a la vez y el manómetro muestra una caída clara de presión, conviene comprobar por separado cómo distinguir la falta de agua del aire en el circuito y cómo rellenar la instalación de calefacción central de forma segura
Causas del aire en el radiador
El aire del radiador suele proceder del llenado o rellenado de la instalación con agua de la red: parte del aire disuelto en el agua se libera cuando aumenta la temperatura y se desplaza hacia los puntos más altos del sistema, normalmente hasta la cámara superior del radiador. También puede entrar aire tras realizar trabajos de mantenimiento (desmontar un radiador, cambiar una válvula) y cuando el purgador automático del radiador o de la columna está averiado u obstruido. Conviene tener en cuenta que, en las instalaciones que se rellenan con frecuencia, el problema puede repetirse. Explicamos este fenómeno con más detalle en la guía completa para purgar la bomba y toda la instalación de calefacción, que trata la purga de la bomba de circulación y del colector, no la de un radiador individual.
Por qué conviene purgar los radiadores con regularidad
Un radiador con aire calienta peor, y esto tiene consecuencias concretas y medibles, no solo provoca incomodidad térmica.
- Menor eficiencia de calefacción: el aire aísla parte de la superficie del radiador, por lo que este emite menos calor con el mismo consumo de energía de la caldera.
- Facturas de calefacción más altas: para compensar el menor rendimiento, la instalación funciona durante más tiempo o con una temperatura de impulsión más alta.
- Mayor carga para la bomba de circulación: el aire acumulado aumenta la resistencia al flujo, por lo que la bomba trabaja con más intensidad y hace más ruido.
- Confort térmico desigual en las habitaciones: una parte del radiador está fría y otra caliente, lo que dificulta mantener una temperatura estable en la habitación.
Cómo prepararse para purgar un radiador
Antes de empezar a purgar el radiador, conviene preparar algunas herramientas sencillas: en la mayoría de las instalaciones domésticas bastan para realizar todo el proceso de forma segura y rápida.
- Llave o llave pequeña para purgar radiadores: adecuada para el vástago cuadrado de una válvula manual típica.
- Destornillador de punta plana: para válvulas antiguas con una ranura en lugar de un vástago cuadrado.
- Recipiente pequeño: para recoger el agua que sale junto con el aire.
- Paño: para limpiar la válvula y la zona alrededor del radiador al terminar.
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Cómo purgar un radiador: instrucciones paso a paso
El siguiente procedimiento recoge las pautas generales para purgar radiadores: se aplica a las válvulas de purga habituales montadas en los radiadores y sirve tanto para instalaciones monotubo como bitubo.
- Si es posible, apaga o silencia la bomba de circulación durante el proceso; así se reducirán las salpicaduras de agua.
- Coloca un paño o un recipiente pequeño debajo de la válvula de purga.
- Abre la válvula de purga con una llave, una llave pequeña o un destornillador, con cuidado y despacio, menos de una vuelta completa.
- Espera hasta que deje de salir aire y empiece a salir un chorro continuo de agua sin burbujas.
- Cierra la válvula, seca la zona alrededor del radiador y comprueba la presión en el manómetro. Si ha bajado notablemente, añade agua siguiendo las instrucciones del fabricante de la instalación.
Este procedimiento permite purgar el radiador más rápidamente sin riesgo de que entre aire en los radiadores cercanos de la instalación. Después, conviene comprobar la presión de la instalación con un manómetro, ya que al purgar siempre se pierde una pequeña cantidad de agua.
Qué tener en cuenta al purgar un radiador
Purgar es sencillo, pero unos pocos movimientos imprudentes pueden acabar en quemaduras, inundaciones o daños en la instalación. Antes de empezar, presta atención a los siguientes riesgos.
- Abrir la válvula demasiado rápido y por completo con la instalación caliente y en funcionamiento puede provocar una salida brusca de agua caliente y quemaduras; conviene desenroscar la válvula lentamente, menos de una vuelta.
- No colocar un trapo o recipiente debajo: es fácil mojar el suelo, la alfombra o los muebles junto al radiador.
- Usar una herramienta inadecuada con una válvula corroída, por ejemplo, un destornillador demasiado pequeño: se corre el riesgo de redondear la ranura y tener que cambiar toda la válvula.
- Mantener la válvula abierta demasiado tiempo o purgar varios radiadores seguidos sin controlar el manómetro: una pérdida excesiva de agua puede hacer que la bomba de circulación funcione en seco y se averíe.
- Desenroscar sin cuidado la tapa de una válvula automática mientras está bajo presión: podría salir disparada; los purgadores automáticos requieren un manejo distinto al de las válvulas manuales.
- Purgar con demasiada frecuencia «por si acaso» y rellenar con agua nueva de la red: con el tiempo, el agua oxigenada favorece la corrosión interna de los radiadores y las tuberías.
Tipos de válvulas de purga
Los radiadores están equipados con distintos tipos de válvulas de purga, según la antigüedad de la instalación y las soluciones de diseño adoptadas.
- Válvula manual para destornillador — el tipo más antiguo; requiere un destornillador de punta plana.
- Válvula manual con llave — tiene un vástago cuadrado y se abre con una llave específica.
- Válvula manual con mando — se abre a mano, sin herramientas.
- Válvula de purga automática — expulsa por sí sola el aire acumulado y resulta útil en lugares de difícil acceso, por ejemplo, en las columnas de la instalación o debajo del suelo.
A veces, los radiadores antiguos no tienen ninguna válvula de purga. En ese caso, no improvises métodos para expulsar el aire. La solución adecuada es que un instalador monte una válvula elegida según el tipo y la antigüedad del radiador.
Purga de distintos tipos de radiadores
El procedimiento de purga es similar para todos los tipos de radiadores, pero conviene conocer algunas diferencias de diseño que facilitan la localización de la válvula y agilizan todo el proceso.
Radiador de hierro fundido
W En los antiguos radiadores seccionales de hierro fundido, llamados coloquialmente radiadores de hierro fundido, la válvula de purga suele estar en el extremo del último elemento. Debido a la mayor capacidad de agua de estos radiadores, puede ser necesario esperar algo más hasta que salga un flujo continuo de agua sin aire.
Radiador de aluminio
Los radiadores de aluminio tienen una estructura más ligera y reaccionan más rápido a los cambios de temperatura del agua. La válvula de purga suele estar junto a la conexión de entrada, en una esquina superior del radiador.
Radiador de panel
Es el tipo de radiador más popular en las viviendas. La válvula de purga suele instalarse en una esquina superior, en el lado opuesto a la conexión de entrada.
Radiador toallero
W En los radiadores toalleros, instalados en vertical, la válvula de purga suele estar en la parte superior de uno de los tubos verticales. W En las versiones de doble función (agua y electricidad), el procedimiento de purga se aplica únicamente al circuito de agua.
Radiador de suelo
Los radiadores de suelo o instalados en un hueco de ventana suelen tener la válvula en un lugar de difícil acceso; antes de purgarlos, normalmente hay que retirar la rejilla o la cubierta del radiador.
Cuándo no basta con purgar el radiador
Si el radiador se llena de aire con regularidad a pesar de purgarlo correctamente, es señal de un problema más profundo en la instalación, no del propio radiador. Las causas más frecuentes son una pequeña fuga que deja entrar aire en el sistema, un vaso de expansión mal seleccionado que no funciona correctamente durante los ciclos de calentamiento y enfriamiento de la instalación y, en sistemas más grandes, la falta de un separador de aire instalado directamente en el circuito de calefacción. Si sospechas que la causa de la acumulación recurrente de aire es el vaso de expansión, consulta cómo elegir correctamente un vaso de expansión para una instalación de calefacción central. Si la presión ha bajado considerablemente después de purgar el radiador, explicamos paso a paso cómo reponer agua de forma segura en una instalación de calefacción central. También conviene recordar que la acumulación recurrente de aire somete a un esfuerzo adicional a la bomba de circulación, aumentando la resistencia al flujo y el riesgo de que el aparato funcione con más ruido. En otro artículo práctico explicamos con más detalle cómo preparar toda la instalación de calefacción para la temporada.
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Preguntas frecuentes (FAQ): ¿cómo purgar un radiador?
¿Qué es purgar un radiador y cuándo hay que hacerlo?
Purgar un radiador consiste en eliminar el aire acumulado en la parte superior abriendo la válvula de purga hasta que empiece a salir agua. Se hace cuando el radiador se calienta de forma irregular o está frío a pesar de que la instalación de calefacción central está en funcionamiento.
¿Qué diferencia hay entre un radiador con aire y la falta de agua en la instalación?
Un radiador con aire suele estar frío solo en una parte (superior o inferior), mientras que si todos los radiadores de la instalación están completamente fríos y el manómetro indica una presión baja, lo más probable es que falte agua en el circuito y no que simplemente haya aire.
¿Todos los radiadores tienen una válvula de purga?
La mayoría de los radiadores modernos de placas, paneles y baño llevan una válvula de purga instalada de fábrica. Los radiadores antiguos de hierro fundido a veces no la tienen; en ese caso, recomendamos que un instalador monte una válvula en lugar de recurrir a métodos improvisados de purga.
¿Con qué frecuencia hay que purgar los radiadores?
W una instalación que funciona correctamente, la purga suele hacerse una vez por temporada de calefacción, normalmente al inicio. Si el problema se repite con más frecuencia, es señal de que conviene comprobar la estanqueidad de la instalación o el funcionamiento del vaso de expansión.
¿La válvula automática de purga debe estar cerrada o abierta?
La cubierta superior del purgador automático debe desenroscarse un poco menos de una vuelta: el aire sale automáticamente de la instalación por esa abertura. Si se aprieta la cubierta por completo, se bloquea el mecanismo y el radiador deja de purgarse automáticamente.
¿Dónde se pueden comprar accesorios de calefacción para instalaciones de calefacción central de las marcas IBO e IPRO?
Como fabricantes, no vendemos directamente. Los accesorios de calefacción para instalaciones de calefacción central de las marcas IBO e IPRO están disponibles a través de nuestros distribuidores y mayoristas de instalaciones.
¿Purgar el aire reduce la presión de la instalación de calefacción central?
Sí: purgar el aire siempre provoca una pequeña pérdida de agua y una bajada de presión. Después de la purga, conviene comprobar el manómetro y, si es necesario, reponer agua de forma segura en la instalación de calefacción central.






