Válvula con rosca interior de 1½ pulgadas
Descripción del funcionamiento
Las válvulas de retención de bola sirven para evitar el flujo inverso en la tubería. El flujo se detiene mediante una bola asentada en el cuerpo de la válvula para crear un cierre hermético. Las válvulas de bola están diseñadas para permitir un paso completamente libre, evitando así el riesgo de bloqueo por sólidos en suspensión. Al girar en las aguas residuales que circulan, la bola puede autolimpiarse, por lo que es muy poco frecuente que la válvula se obstruya o presente fugas. Las válvulas de retención de bola se recomiendan para estaciones de bombeo de aguas residuales y pluviales, así como para todos los fluidos que puedan transportar arena, grava, trozos de trapo, cuerdas, etc.
Si la válvula queda bloqueada por materiales no normativos presentes en las aguas residuales, basta con desenroscar los tornillos que fijan la tapa de inspección, extraer la bola y limpiar el interior de la válvula. Estos trabajos deben realizarse siempre con la alimentación de la estación de bombeo desconectada. Antes de retirar la tapa de inspección, compruebe que la válvula de compuerta situada sobre la válvula de retención de bola esté cerrada, para que las aguas residuales que regresan de la tubería no inunden el tanque ni dificulten el trabajo del técnico de mantenimiento.