Las viviendas unifamiliares que no tienen acceso a conexiones de agua y alcantarillado se ven obligadas a obtener agua de otra manera. Una solución puede ser una bomba sumergible, gracias a la cual obtenemos agua de pozos situados a gran profundidad bajo tierra. Conviene planificar la construcción del pozo y la instalación ya en la etapa de diseño de la casa, lo que permitirá evitar complicaciones en el futuro.
Prueba de rendimiento del pozo
Es una de las tareas que debería realizar el equipo encargado de construir el pozo. La prueba no es difícil, pero puede ser crucial para toda la instalación. El equipo debería comprobar su rendimiento bombeando agua durante un mínimo de una hora, y la intensidad de extracción del agua debería superar la demanda prevista. La extracción de agua de prueba no solo es una excelente prueba, sino que también permite comprobar cómo se disponen las capas filtrantes en el acuífero. Garantiza una mayor pureza del agua y ofrece a los futuros usuarios la seguridad de que la bomba funcionará correctamente.
Calidad del agua
Sabemos la gran importancia que tiene la prueba de rendimiento de la bomba sumergible. Igualmente importante es la calidad del agua suministrada a los usuarios en sus hogares. Por eso, al perforar el pozo conviene realizar pruebas que permitan evaluar la calidad del agua extraída. Los especialistas deberían comprobar su transparencia, olor, sabor, dureza y composición química, incluido el hierro. Estas propiedades influyen, por ejemplo, en la capacidad de formación de espuma del jabón o en la aparición de depósitos antiestéticos en la grifería. Si se detectan irregularidades, conviene considerar la instalación de un sistema adicional de tratamiento del agua, que permita eliminar las sustancias nocivas y garantice una buena calidad del agua.
Protección del cable eléctrico
Un error frecuente en la instalación de una bomba sumergible es la falta de protección del cable eléctrico que alimenta la bomba sumergible. El cable no puede quedar expuesto a sobrecargas. Por eso, para evitar averías, debe fijarse a la tubería de impulsión mediante abrazaderas de plástico. Estas reducirán las tensiones que provocan el estiramiento del cable bajo el peso de la bomba.
Bomba trifásica en lugar de monofásica
Cada puesta en marcha de la bomba provoca una carga momentánea de la instalación con una corriente de potencia considerablemente superior a la corriente de arranque estándar. Normalmente, en los motores monofásicos la corriente puede alcanzar incluso 30 A, lo que, con un uso frecuente de la bomba, puede provocar una avería prematura. Por eso, en el caso de potencias mayores, deben instalarse bombas con motor trifásico, que permitirán un flujo de corriente más estable y favorecerán el funcionamiento de todo el sistema.

